sábado, 13 de diciembre de 2014

Phalaenopsis, cuidados básicos.

¿QUÉ CUIDADOS NECESITA LA ORQUÍDEA?

Trataremos en está ocasión a la orquídea Phalaenopsis.

Es una de las orquídeas más populares y las podemos encontrar en todo el globo terráqueo.

La familia de Phalaenopsis es originaria de Asia, India, Indonesia y Noroeste de Australia. Suelen habitar en zonas húmedas y cálidas.



Es una planta epífita. Es decir, suelen crecer pegadas a los troncos de los árboles o en sus ramas. Los utilizan como punto de apoyo y anclaje. Las raíces de la orquídea tienden a engancharse fuertemente a la corteza y pueden resistir vientos fuertes.

Hay que destacar que no es una especie parasitaria. No se alimenta del árbol, sólo les interesa de soporte.

¿QUÉ RIEGO ES EL ADECUADO?

Es una especie que tolera mejor la sequía que el exceso de riego. Preferentemente, procederemos a regar nuestra orquídea por la mañana.

La orquídea prefiere agua no calcárea. Por ejemplo, destilada, descalcificada o de lluvia.

El riego lo realizaremos 1 vez por semana por inmersión y la dejaremos durante unos 10-15 minutos para que absorba el agua necesaria. Después la depositaremos en su recipiente. Aunque habrá que tener especial cuidado en que el sustrato no se encuentre totalmente seco.

En verano, realizaremos dos riegos a la semana.

Es importante que en el tiesto no quede agua. Las raíces pueden verse perjudicadas con las bajadas drásticas de temperaturas y, también, le ahorraremos posibles bacterias que crecen en el agua estancada.

Las raíces prefieren los compost con buen drenaje. Intentaremos no utilizar sustrato universal.

¿CÓMO MANTENER LA ORQUÍDEA?


La Phalaenopsis prefiere espacios con luz viva, y ventilados.

El sol directo tiende a quemar las hojas y las flores. Esto provoca un encarecimiento de su vida y disminuye la temporalidad de las flores.

No le conviene estar expuesta a corrientes de aires, ni fríos ni calientes.

Procuraremos que en el lugar donde ubiquemos nuestra orquídea no este rodeada de manzanas, tomates, nueces u otras frutas que expulsen etileno al fermentar. Éste provoca la caída de las flores y sus botones.

Las macetas y tiestos deben ser traslucidos. Se recomienda que el tiesto que se encuentra en contacto directo con las raíces sea de plástico trasparente y que facilite el paso del agua sin dificultades.

Los maceteros transparentes facilitarán la entrada de luz a las raíces y favorecerá su fotosíntesis.

Nolina, cuidados y detalles.

Beaucarnea, reconocida por Nolina o Pata de elefante.

La familia de la Nolina es el Agavaceae.

Es originaria de México central y la altura máxima que fácilmente podemos encontrar es de 1,5 metros de altura. No obstante, en su entorno natural existen ejemplares de más de 10 metros de altura. Aspecto minimalista, tronco leñoso y sus hojas son de color verde intenso.

Es una especie muy longeva, en España podemos encontrar un ejemplar de casi 300 años de edad. Se encuentra en Elche (provincia de Alicante). También podemos encontrar un ejemplar en la plaza Santa Isabel en Murcia pero no tan longevo. Es una planta que se encuentra en peligro de extinción. Se está intentando que en su país de origen, Guatemala, no desaparezca y así poder seguir conservando esta magnífica especie.

Podemos destacar que la Nolina florece en primavera a partir de los primeros 10 años de vida.

Esta variedad podemos mantenerla tanto en el interior de nuestra casa como en el exterior. El crecimiento es muy lento y sus raíces prefieren estar en tiestos no muy grandes.

CUIDADOS BÁSICOS

Debido a su origen necesita una climatología cálida, un lugar muy luminoso pero conviene que la luz del sol no sea directa, esta especie puede soportar bien la calefacción mientras se mantenga cierta humedad en el ambiente.

El riego debe ser cada 15 días, el sustrato conviene que esté totalmente seco entre riego y riego. Nos tendremos que comprometer a abonar la nolinacon un abono rico en: nitrógeno, fósforo y potasio en la temporada de pleno crecimiento.

En invierno tendremos que regar una vez al mes, en algunos casos no se deberá regar en todo el invierno (en lugares con una temperatura media inferior a los 10ºC).

Hemos de saber que es una especie que muere con bastante facilidad si tiene un exceso de riego.

En verano, tendremos que pulverizar la planta con agua descalcificada para que mantenga la humedad necesaria. Se puede observar con un truco muy sencillo: si las puntas de las hojas se secan necesita ser pulverizada con regularidad. ¡Ojo! Este detalle tendremos que observarlo sólo en verano. Si de lo contrario esto nos sucede en invierno consulte con nosotros.

Areca.

El nombre científico por el que se reconoce esta planta es: Dypsis Lutescens.

Igualmente es conocida por Palma de frutos de oro, Reina de las palmas o su nombre más común y reconocido: Areca

Los orígenes de la especie se localizan en Madagascar, a la altura de Mozambique (África) y desde Malasia hasta las islas Salomón.

Se reconoce en muchos países debido a su uso como palmera de interior. Su altura puede estar entre 1,5 y los 3 metros de altura cuando la planta tiene muchos troncos.

CUIDADOS BÁSICOS

En cuanto a luz, se recomienda que no este ubicada con sol directo. Procuraremos que la luz del sol choque sobre alguna cortina o estor. Con este proceso evitaremos que las hojas de la planta se achicharren o amarilleen.

La Areca es una especie que de forma natural crece en climas comprendidos entre tropical y subtropical. Hay que destacar que puede resistir heladas livianas si se aclimata al exterior, no menores a -2ºC.

La humedad ambiental es un factor severo para la especie. Se puede elevar mediante pulverizaciones frecuentes sobre las hojas a una distancia mínima de 40 centímetros. La falta de humedad la reconoceremos cuando las puntas de las hojas se sequen.

En verano, tendremos que pulverizar a diario en ambientes cálidos. Mientras que en invierno si usamos calefacciones tendremos que pulverizar una vez a la semana. Otro método para mejorar la humedad ambiental, como comentábamos en otros textos, es mediante guijarros.El sustrato tiene que estar bien drenado, es conveniente no crear encharcamientos para evitar que nuestra Areca no coja enfermedades.

En cuanto al riego, en invierno nos comprometeremos a hacerlo cada 2 ó 3 veces al mes. Es beneficioso para la planta no humedecer excesivamente, regar con agua descalcificada y en medida de lo posible entibiarla antes de verter.

En verano, el proceso lo repetiremos 2, incluso 3 veces por semana en una cantidad no abundante (1 vaso de agua como máximo). Esto último lo aplicaremos en zonas con baja humedad climática. Por ejemplo, en zonas como Murcia, Madrid o Sevilla.

En otras zonas con mayor humedad reduciremos el riego a 2 veces por semana.

El fertilizante lo usaremos en primavera y verano cada 15 días. Dependerá también de la clase que utilicemos. Si fuera abono sólido renovaremos 1 vez al mes.

Kentia, planta tropical en casa.

Su nombre científico es Howea Forsteriana pero es más conocida como Kentia.

Es de la familia Arecaceae y procede de la isla de Howea, Australia.

Es una de las palmeras más cultivadas en todo el mundo como planta ornamental de interior o exterior. Su tronco puede llegar a medir hasta 18m de alto y con tan solo unos 15 cm de diámetro.

La Kentia tiene un crecimiento muy lento, necesita muchos años para formar un tronco de pocos metros.

Es muy utilizada para decoraciones de interiores ya que es una palmera muy elegante y duradera.

CUIDADOS BÁSICOS

Está especie crece sin problemas con poca luz, aunque cuanta más tenga, más rápido crecerá. Siempre evitaremos los rayos de sol directos sobre las hojas.

Necesita que la pulvericen a diario en verano. En invierno, si el lugar donde se encuentra tiene calefacción pulverizaremos cada dos días.

Se adapta a una gran variedad de suelos. En ellos podemos incluir suelos: neutros, ácidos, arcillosos. Aunque tenemos que destacar que se desarrollan mejor en suelos arenosos, arcillosos, ricos en materia orgánica y con un buen drenaje.

No debe ser regada demasiado. En verano, 2 veces por semana. Evitando que se seque el cepellón. En invierno, 1 ó 2 veces al mes y deberemos evitar el encharcamiento.

El mejor agua para regar estas plantas es el agua de lluvia, pero si no podemos conseguirla, dejaremos un cubo de agua del grifo reposar 24 horas antes de regar nuestra Kentia.

El abonado deberemos de aplicar en verano. Cada 15 días, se recomienda utilizar un abono líquido para plantas verdes. Rico en potasio o magnesio.

La Kentia puede permanecer durante muchos años en un mismo recipiente debido a su crecimiento lento.

Zamioculca.

Sus orígenes se encuentran en Tanzania, concretamente en Zanzíbar. El nombre científico que le corresponde es Zamioculca zamiifolia.

La familia de la Zamioculca es la Araceae. Es una especie que conocemos en el mercado europeo desde hace relativamente poco. Se empezaron a ver aproximadamente hace cinco años y está acomodada como planta de interior.

Podemos encontrarlas en tamaños desde 30 centímetros hasta 1,5 metros de altura. Es considerada una planta de crecimiento lento pero podemos ver fácilmente como sus varas se multiplican con cierta facilidad.

La zamioculca es una de las especies que menos atenciones necesita y seguiremos viendo continuos resultados. Tiene un gran valor ornamental y una de sus características que más llama la atención es la brillantez de sus hojas verdes.

Requiere una localización luminosa pero sin tener sol directo. Como hemos mencionado en contenidos anteriores, dejaremos pasar la luz a través de cortinas, estores o toldos. Con esto evitamos que nuestras plantas se quemen y pierdan su valor particular.

La temperatura idónea para un mantenimiento normal de la planta es como mínimo es de 10ºC, es de clima cálido y le cuesta resistir el frío.

Si no disponemos de humedad ambiental nos tendremos que comprometer a pulverizar sus hojas con frecuencia, cada 3-4 días y siempre a una distancia mínima de 20 centímetros aproximadamente, así mantendremos nuestra planta saludable. Distinguiremos cuando el ambiente tiene falta de humedad cuando en invierno tendamos a tener las calefacciones un número de horas considerable y en verano haga un calor excesivo.

La Zamioculca no necesita demasiada agua, por lo que regaremos cada 20 días. Un detalle curioso es que cuando la planta necesita agua podremos visualizar que la capa superior de la tierra está totalmente seca. Utilizaremos agua descalcificada.

En invierno, tendremos que mantener la capa superior de tierra seca. Para un riego diferente al habitual. Podremos hacerlo simplemente con pulverizaciones en el sustrato.

El abono lo aplicaremos desde Marzo hasta finales de septiembre. Y lo haremos una vez al mes.

Para higienizar las hojas bastará con pasarle un paño húmedo con agua, no aplicar jabones (alteran su normalidad pudiendo echar a perder la planta).



Hortensia.

Hydrangea macrophylla, reconocida por su nombre común como Hortensia.

El significado de su nombre indica que es una ‘bebedora de agua’

Pertenece a la familia de las Hydrangeaceae.

Los orígenes de la especie se encuentran en Extremo Oriente, exactamente en Japón, China, Indonesia y el Himalaya. Y su nombre se debe a una dama francesa del Siglo XVIII, Hortense Lepante.



Su tamaño alberga entre 1 y 1,5 metros de altura. Pudiéndose encontrar ejemplares de hasta 3 metros de altura. Sus hojas tienden a caer en otoño.

Las flores son totalmente verdes cuando empiezan a brotar y van tomando color rosáceo, azulado o blanco sosegadamente. La duración del florecimiento es desde la primavera hasta comienzos del otoño.

Se pueden mantener en balcones y terrazas, o incluso en interiores siempre que estén muy bien ventilados.

En verano, necesita sombra ya que el sol de mucha intensidad tiende a quemar la planta. Mientras que el resto del año podrá mantenerse al sol.

Además, destacamos que esta especie tiene la necesidad básica de pasar frío en invierno. Resulta un detalle curioso ya que muchos ejemplares de planta común se deben resguardar de la bajada de temperaturas.

La hortensia es de naturaleza ácida, suelo fresco, permeable y bien abonado. Es muy importante mantener está información de la naturaleza del suelo ya que influye directamente en la coloración que presentan sus flores.

Se recomienda utilizar abono orgánico en invierno, por ejemplo, sus propias hojas caídas, estiércol, turba e inclusive tierra de brezo o castaño. Intentaremos fertilizar con productos ricos en potasio y pobres en nitrógeno y fósforo.

Podemos encontrar productos específicos para este tipo de especies, lo encontraremos como “Abono para hortensias y azaleas” o equivalente.

Los resultados del abono se verán en la floración en la propia primavera o verano. Si abonamos por exceso, por equivocación o por desconocimiento notaremos un crecimiento notable en hojas y frondosidad, pero a la vez una escasa floración. Resultaría sencillo identificarlo.

En cuanto al riego, subrayamos que es una especie de riegos abundantes y frecuentes. Necesita siempre que la tierra esté húmeda sobre todo en verano. Ello no quiere decir que debamos mantenerla con agua en el bandejita o en su tiesto.

Es muy importante que el agua con la que reguemos no contenga cal. Es su enemigo por excelencia. Lo idóneo es regarlas con agua de lluvia o con agua totalmente descalcificada.

Cala.

Zantedeschia aethiopica, reconocida por su nombre común como: Cala.

Es reconocida también por: Lirio de agua, Alcatraz y Aro de Etiopía.

Pertenece a la familia de las Aráceas.


Los orígenes de la especie se encuentran en Sudáfrica, concretamente en la Región del Cabo. Su nombre científico está dedicado a un botánico italiano de finales del siglo XVIII.

Sus flores aparecen a comienzos de la primavera y permanece en floración hasta el otoño. Desprenden un agradable perfume que resulta muy característico de la especie.

Esta planta es semiacuática, puede ser plantada en maceta cerca de estanques y lugares con exceso de humedad. Resulta ser una de las mejores especies para senderos y escondrijos húmedos a sombra o semisombra.

Puede ser utilizada como planta de interior, en ramos o en centros de flor cortada.

La cala no requiere excesos de sol, principalmente si se encuentran en climatologías secas y calurosas. Como hemos comentado en otros apartados, los rayos directos del sol pueden quemar las hojas y empobrecer la calidad de la planta.

Podemos destacar que la cala puede soportar heladas ligeras y bajadas de temperaturas. Si se encuentra en macetero o tiesto será mejor resguardarla con la primera helada del invierno.

En las zonas que durante el invierno tengan tendencia a helar, las plantas sobrevivirán en el exterior, siempre y cuando estén completamente sumergidas en el agua. El método más seguro para que sobrevivan durante el invierno es ponerlas en algún invernadero, lugar resguardado o simplemente dentro de casa.

En definitiva, situarlas en un lugar fresco. Y, con el comienzo de la primavera ubicarlas en el exterior de nuevo.

Se recomienda que el riego sea abundante pero no con encharcamiento durante la floración (de Marzo a mediados de Septiembre) e ir descendiendo a medida que vaya entrando el otoño. En invierno, es preferible mantenerla totalmente seca, ya que es su periodo de reposo. Se puede marchitar pero está dentro de la normalidad del proceso de la cala. Cuando vuelve a aparecer nuevo verdor se comienza a regar muy poco a poco.