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sábado, 13 de diciembre de 2014

Anthurium.

Anthurium, reconocido también como anturio.

Se utiliza como planta de interior, en maceta o en cuencos grandes. Incluso como flor cortada. Es una planta de apariencia muy exótica. Sus flores se suelen comparar con corazones.

Es una de las plantas más dura y resistente para tener en el hogar. Se caracteriza por tener flores en abundancia y es de carácter muy duradero.

Necesita estar ubicada en un lugar luminoso, pero no tiene que recibir los rayos directos del sol. Esto último le produciría quemaduras en las flores y hojas.

¿Qué hacer para tener flores durante todo el año?


Para conseguir que nuestra maceta anturio tenga flores durante todo el año, tendremos que mantenerla entre los 21º y los 27ºC. De está manera, conservaremos la planta con flor todo el año. En caso contrario, únicamente tendremos flores durante las ocho semanas de verano.

Nos tendremos que comprometer a llevar cuidado en pleno invierno con los descensos bruscos de temperatura sobre todo durante la noche, ésta es una indicación muy importante.

El anthurium es una especie que necesita que la temperatura sea uniforme. Por lo que tendremos que tener especial cuidado en que la temperatura no baje de los 15ºC y no exceda de los 29ºC.

¿Qué riego necesita el Anthurium?


En invierno, requerirá un riego a la semana. Es más importante la humedad del aire de nuestra casa que el riego.

En verano, regaremos 2 veces por semana incluso 3 veces si el calor fuera demasiado sofocante.

El Anturio requiere una alta humedad en el aire. Para conseguirlo, pulverizaremos con agua. Otro método que podremos utilizar para mantener la humedad alta será colocar la maceta sobre un plato con guijarros mojados, evitando el contacto seguido del agua con la maceta. Así, evitaremos que las raíces se pudran al estar en contacto constante y directo con el agua.

Intentaremos que el agua con la que pulvericemos esté tibia (templada) y a poder ser baja en cal para que las hojas no se pongan amarillentas.

En cuanto al fertilizante, abonaremos la planta 1 vez cada 15 días. La temporada de abono será durante toda la primavera y verano. Usaremos uno oportuno para plantas con flor.

Enero: Tareas de jardín.

Nos encontramos en uno de los meses del año más fríos, como ya sabemos.

Ahora son pocas las actividades que podemos realizar en el jardín. Pero podemos hacer pequeñas tareas que nuestras plantas nos agradecerán enseguida con nuevos brotes y floración intensa.

Muchas de las plantas que tenemos en casa, terrazas y jardines se encuentran en reposo. Así que muchas están en el momento ideal para podarlas o recortarlas (está tarea la realizaremos entre finales de enero y durante todo febrero).

Podéis aprovechar estás podas para reproducir vuestras plantas, como es el caso de los esquejes de especies leñosas, arboles y arbustos.

PLANTAS DE INTERIOR 


  • Puesto que los días de este mes son los más cortos del año. Tendremos que reubicar nuestras plantas para que recojan la mayor luz posible aunque no las pondremos a sol directo. Buscaremos fuentes de luz, ventanas, cristaleras, focos de luz. 

  • Si tenemos radiadores, aumentar la humedad del ambiente. 

  • Regar lo mínimo y evitar poner platos o bandejas bajo las plantas ya que el exceso de agua pudre las raíces. 

  • Acordaros de que cuando salimos de casa solemos quitar la calefacción de la mayoría de las partes de casa. Precaución en aquellas habitaciones en las que están nuestras plantas. 

  • Si reducimos este comportamiento además de ahorrar en energía también protegeremos a nuestras macetas. 

  • Tenemos que tener especial cuidado con las temperaturas demasiado bajas y humedad alta. Favorece la Botrytis (hongo patógeno). 

  • Podéis experimentar con Amarilis. Resaltará en jarrones que tengáis por casa transparentes. Podremos decorarlos con piedrecitas o conchas en la base. Lograréis un efecto más llamativo si colocáis dos jarrones idénticos, uno al lado del otro. 

PLANTAS DE EXTERIOR 

  • Nos tenemos que comprometer a distanciar los riegos este mes y el próximo. Riego con moderación, les es muy difícil a nuestras plantas secarse con el frío. 

  • No les beneficia, tampoco, abonar a la mayoría de las especies que tenemos en casa. 

  • Como decíamos en el apartado anterior, nuestras plantas están en inactividad.

  • Comenzaremos a abonar a primeros de Marzo. Sí podremos abonar el acebo, el tejo y el boj. 

  • Podremos plantar plantas de hoja caduca y, si lo deseáis, podéis plantar las últimas plantas de temporada. Las más adecuadas para estas fechas son: Alhelí, Bellis, Calceolaria, Caléndula, Cineraria, Chrysanthemum, Pensamientos, Cyclamen, Primula y Violas, entre algunos. 

  • Época para plantar: arboles frutales, geranios, bulbos estivales y semillas. 

  • Realizaremos una poda y limpiaremos las ramas de todas las plantas trepadoras cuando terminen su floración, y aprovecharemos para ir tutelando para cuando comiencen a crecer ramas nuevas. 

  • Plantar los últimos bulbos de otoño en jardineras o maceteros. Revisaremos la profundidad y la distancia entre bulbos recomendada para cada especie.

Phalaenopsis, cuidados básicos.

¿QUÉ CUIDADOS NECESITA LA ORQUÍDEA?

Trataremos en está ocasión a la orquídea Phalaenopsis.

Es una de las orquídeas más populares y las podemos encontrar en todo el globo terráqueo.

La familia de Phalaenopsis es originaria de Asia, India, Indonesia y Noroeste de Australia. Suelen habitar en zonas húmedas y cálidas.



Es una planta epífita. Es decir, suelen crecer pegadas a los troncos de los árboles o en sus ramas. Los utilizan como punto de apoyo y anclaje. Las raíces de la orquídea tienden a engancharse fuertemente a la corteza y pueden resistir vientos fuertes.

Hay que destacar que no es una especie parasitaria. No se alimenta del árbol, sólo les interesa de soporte.

¿QUÉ RIEGO ES EL ADECUADO?

Es una especie que tolera mejor la sequía que el exceso de riego. Preferentemente, procederemos a regar nuestra orquídea por la mañana.

La orquídea prefiere agua no calcárea. Por ejemplo, destilada, descalcificada o de lluvia.

El riego lo realizaremos 1 vez por semana por inmersión y la dejaremos durante unos 10-15 minutos para que absorba el agua necesaria. Después la depositaremos en su recipiente. Aunque habrá que tener especial cuidado en que el sustrato no se encuentre totalmente seco.

En verano, realizaremos dos riegos a la semana.

Es importante que en el tiesto no quede agua. Las raíces pueden verse perjudicadas con las bajadas drásticas de temperaturas y, también, le ahorraremos posibles bacterias que crecen en el agua estancada.

Las raíces prefieren los compost con buen drenaje. Intentaremos no utilizar sustrato universal.

¿CÓMO MANTENER LA ORQUÍDEA?


La Phalaenopsis prefiere espacios con luz viva, y ventilados.

El sol directo tiende a quemar las hojas y las flores. Esto provoca un encarecimiento de su vida y disminuye la temporalidad de las flores.

No le conviene estar expuesta a corrientes de aires, ni fríos ni calientes.

Procuraremos que en el lugar donde ubiquemos nuestra orquídea no este rodeada de manzanas, tomates, nueces u otras frutas que expulsen etileno al fermentar. Éste provoca la caída de las flores y sus botones.

Las macetas y tiestos deben ser traslucidos. Se recomienda que el tiesto que se encuentra en contacto directo con las raíces sea de plástico trasparente y que facilite el paso del agua sin dificultades.

Los maceteros transparentes facilitarán la entrada de luz a las raíces y favorecerá su fotosíntesis.

Areca.

El nombre científico por el que se reconoce esta planta es: Dypsis Lutescens.

Igualmente es conocida por Palma de frutos de oro, Reina de las palmas o su nombre más común y reconocido: Areca

Los orígenes de la especie se localizan en Madagascar, a la altura de Mozambique (África) y desde Malasia hasta las islas Salomón.

Se reconoce en muchos países debido a su uso como palmera de interior. Su altura puede estar entre 1,5 y los 3 metros de altura cuando la planta tiene muchos troncos.

CUIDADOS BÁSICOS

En cuanto a luz, se recomienda que no este ubicada con sol directo. Procuraremos que la luz del sol choque sobre alguna cortina o estor. Con este proceso evitaremos que las hojas de la planta se achicharren o amarilleen.

La Areca es una especie que de forma natural crece en climas comprendidos entre tropical y subtropical. Hay que destacar que puede resistir heladas livianas si se aclimata al exterior, no menores a -2ºC.

La humedad ambiental es un factor severo para la especie. Se puede elevar mediante pulverizaciones frecuentes sobre las hojas a una distancia mínima de 40 centímetros. La falta de humedad la reconoceremos cuando las puntas de las hojas se sequen.

En verano, tendremos que pulverizar a diario en ambientes cálidos. Mientras que en invierno si usamos calefacciones tendremos que pulverizar una vez a la semana. Otro método para mejorar la humedad ambiental, como comentábamos en otros textos, es mediante guijarros.El sustrato tiene que estar bien drenado, es conveniente no crear encharcamientos para evitar que nuestra Areca no coja enfermedades.

En cuanto al riego, en invierno nos comprometeremos a hacerlo cada 2 ó 3 veces al mes. Es beneficioso para la planta no humedecer excesivamente, regar con agua descalcificada y en medida de lo posible entibiarla antes de verter.

En verano, el proceso lo repetiremos 2, incluso 3 veces por semana en una cantidad no abundante (1 vaso de agua como máximo). Esto último lo aplicaremos en zonas con baja humedad climática. Por ejemplo, en zonas como Murcia, Madrid o Sevilla.

En otras zonas con mayor humedad reduciremos el riego a 2 veces por semana.

El fertilizante lo usaremos en primavera y verano cada 15 días. Dependerá también de la clase que utilicemos. Si fuera abono sólido renovaremos 1 vez al mes.

Kentia, planta tropical en casa.

Su nombre científico es Howea Forsteriana pero es más conocida como Kentia.

Es de la familia Arecaceae y procede de la isla de Howea, Australia.

Es una de las palmeras más cultivadas en todo el mundo como planta ornamental de interior o exterior. Su tronco puede llegar a medir hasta 18m de alto y con tan solo unos 15 cm de diámetro.

La Kentia tiene un crecimiento muy lento, necesita muchos años para formar un tronco de pocos metros.

Es muy utilizada para decoraciones de interiores ya que es una palmera muy elegante y duradera.

CUIDADOS BÁSICOS

Está especie crece sin problemas con poca luz, aunque cuanta más tenga, más rápido crecerá. Siempre evitaremos los rayos de sol directos sobre las hojas.

Necesita que la pulvericen a diario en verano. En invierno, si el lugar donde se encuentra tiene calefacción pulverizaremos cada dos días.

Se adapta a una gran variedad de suelos. En ellos podemos incluir suelos: neutros, ácidos, arcillosos. Aunque tenemos que destacar que se desarrollan mejor en suelos arenosos, arcillosos, ricos en materia orgánica y con un buen drenaje.

No debe ser regada demasiado. En verano, 2 veces por semana. Evitando que se seque el cepellón. En invierno, 1 ó 2 veces al mes y deberemos evitar el encharcamiento.

El mejor agua para regar estas plantas es el agua de lluvia, pero si no podemos conseguirla, dejaremos un cubo de agua del grifo reposar 24 horas antes de regar nuestra Kentia.

El abonado deberemos de aplicar en verano. Cada 15 días, se recomienda utilizar un abono líquido para plantas verdes. Rico en potasio o magnesio.

La Kentia puede permanecer durante muchos años en un mismo recipiente debido a su crecimiento lento.

Zamioculca.

Sus orígenes se encuentran en Tanzania, concretamente en Zanzíbar. El nombre científico que le corresponde es Zamioculca zamiifolia.

La familia de la Zamioculca es la Araceae. Es una especie que conocemos en el mercado europeo desde hace relativamente poco. Se empezaron a ver aproximadamente hace cinco años y está acomodada como planta de interior.

Podemos encontrarlas en tamaños desde 30 centímetros hasta 1,5 metros de altura. Es considerada una planta de crecimiento lento pero podemos ver fácilmente como sus varas se multiplican con cierta facilidad.

La zamioculca es una de las especies que menos atenciones necesita y seguiremos viendo continuos resultados. Tiene un gran valor ornamental y una de sus características que más llama la atención es la brillantez de sus hojas verdes.

Requiere una localización luminosa pero sin tener sol directo. Como hemos mencionado en contenidos anteriores, dejaremos pasar la luz a través de cortinas, estores o toldos. Con esto evitamos que nuestras plantas se quemen y pierdan su valor particular.

La temperatura idónea para un mantenimiento normal de la planta es como mínimo es de 10ºC, es de clima cálido y le cuesta resistir el frío.

Si no disponemos de humedad ambiental nos tendremos que comprometer a pulverizar sus hojas con frecuencia, cada 3-4 días y siempre a una distancia mínima de 20 centímetros aproximadamente, así mantendremos nuestra planta saludable. Distinguiremos cuando el ambiente tiene falta de humedad cuando en invierno tendamos a tener las calefacciones un número de horas considerable y en verano haga un calor excesivo.

La Zamioculca no necesita demasiada agua, por lo que regaremos cada 20 días. Un detalle curioso es que cuando la planta necesita agua podremos visualizar que la capa superior de la tierra está totalmente seca. Utilizaremos agua descalcificada.

En invierno, tendremos que mantener la capa superior de tierra seca. Para un riego diferente al habitual. Podremos hacerlo simplemente con pulverizaciones en el sustrato.

El abono lo aplicaremos desde Marzo hasta finales de septiembre. Y lo haremos una vez al mes.

Para higienizar las hojas bastará con pasarle un paño húmedo con agua, no aplicar jabones (alteran su normalidad pudiendo echar a perder la planta).



Hortensia.

Hydrangea macrophylla, reconocida por su nombre común como Hortensia.

El significado de su nombre indica que es una ‘bebedora de agua’

Pertenece a la familia de las Hydrangeaceae.

Los orígenes de la especie se encuentran en Extremo Oriente, exactamente en Japón, China, Indonesia y el Himalaya. Y su nombre se debe a una dama francesa del Siglo XVIII, Hortense Lepante.



Su tamaño alberga entre 1 y 1,5 metros de altura. Pudiéndose encontrar ejemplares de hasta 3 metros de altura. Sus hojas tienden a caer en otoño.

Las flores son totalmente verdes cuando empiezan a brotar y van tomando color rosáceo, azulado o blanco sosegadamente. La duración del florecimiento es desde la primavera hasta comienzos del otoño.

Se pueden mantener en balcones y terrazas, o incluso en interiores siempre que estén muy bien ventilados.

En verano, necesita sombra ya que el sol de mucha intensidad tiende a quemar la planta. Mientras que el resto del año podrá mantenerse al sol.

Además, destacamos que esta especie tiene la necesidad básica de pasar frío en invierno. Resulta un detalle curioso ya que muchos ejemplares de planta común se deben resguardar de la bajada de temperaturas.

La hortensia es de naturaleza ácida, suelo fresco, permeable y bien abonado. Es muy importante mantener está información de la naturaleza del suelo ya que influye directamente en la coloración que presentan sus flores.

Se recomienda utilizar abono orgánico en invierno, por ejemplo, sus propias hojas caídas, estiércol, turba e inclusive tierra de brezo o castaño. Intentaremos fertilizar con productos ricos en potasio y pobres en nitrógeno y fósforo.

Podemos encontrar productos específicos para este tipo de especies, lo encontraremos como “Abono para hortensias y azaleas” o equivalente.

Los resultados del abono se verán en la floración en la propia primavera o verano. Si abonamos por exceso, por equivocación o por desconocimiento notaremos un crecimiento notable en hojas y frondosidad, pero a la vez una escasa floración. Resultaría sencillo identificarlo.

En cuanto al riego, subrayamos que es una especie de riegos abundantes y frecuentes. Necesita siempre que la tierra esté húmeda sobre todo en verano. Ello no quiere decir que debamos mantenerla con agua en el bandejita o en su tiesto.

Es muy importante que el agua con la que reguemos no contenga cal. Es su enemigo por excelencia. Lo idóneo es regarlas con agua de lluvia o con agua totalmente descalcificada.

Calathea.

Calathea Makoyana, pertenece a la familia de las Marantaceae.

Sus orígenes se encuentran en Brasil.

El tamaño que puede llegar a alcanzar es de 60 centímetros. No obstante, plantada en un terreno puede llegar a albergar los 2 metros. Sus hojas suelen ser redondeadas y van cogiendo gran tamaño poco a poco.

Resulta ser una planta magnífica para la decoración de interiores. Sus colores, forma y tacto resulta muy atractivo para el ojo humano. Se suele decir que su follaje recuerda por su colorido y disposición a las plumas de algunas aves.

Las flores suelen ser blancas o amarillas y se localizan en pequeños manojos.

Un lugar idóneo para situarla en casa es cerca de una ventana o en un lugar luminoso. Tenemos que destacar que es una especie que si se habitúa puede vivir con poca luz.

Se recomienda mantener esta especie en un mismo lugar. Los cambios repentinos no les favorecen.

En cuanto al riego, resaltamos que en invierno no es conveniente regar demasiado. Por lo que lo haremos una única vez a la semana.

Resaltamos que la Calathea no resiste las heladas. De modo que intentaremos protegerlas sobre todo si se encuentran en maceteros. Evitaremos que frecuenten corrientes de aire para que no se dañen las hojas.

En verano, regaremos 2 ó 3 veces en semana. Se recomienda pulverizar 2 veces en semana en verano para aportarle humedad. La sequedad en temporada veraniega altera y amarillea el ejemplar.

Como hemos tomado por costumbre, recordamos que el encharcamiento de la planta no favorece. Puede acarrear el empobrecimiento rápido y repentino de la planta.

Aportaremos abono fertilizante cada 15 días desde primavera hasta final de verano.

Bambú de la suerte.

El Bambú de la suerte, es reconocido como Lucky bamboo o Dracaena sanderiana.

Sus orígenes se encuentran en países subtropicales. Realmente, son tallos de Dracaena deremensis.

Los tallos pueden subsistir con poca luz, en cambio, es recomendable que se sitúe en un lugar luminoso y ventilado para asegurar el crecimiento y su follaje.

Si mantuviésemos el Lucky bamboo con poca luz notaríamos que las hojas nuevas que van creciendo son más estrechas y de aspecto más débil, disminuyendo la firmeza a la planta.

En cuanto al riego, tendrá diferentes métodos según como lo queramos conservar, en agua o plantado.

Si lo mantenemos en agua, deberemos cambiar ésta cada semana.

En cambio, si queremos tener el bambú de la suerte plantado en tierra, tendremos que impedir el encharcamiento. Es preferible que el riego sea una vez en semana. Y, en verano no tendremos que dejar que la tierra se seque por completo.

La temperatura ideal para esta especie se encuentra entorno a los 20ºC. A diferencia de otras especies, el Lucky bamboo es una especie que se mantiene y se desarrolla a lo largo del tiempo en temperaturas constantes.

Pachira.

Pachira, reconocida como Castaña de la Guayana, Castaña de agua, Apompo, Zapote de agua.

Sus orígenes se encuentran en México, Norte de Brasil, Ecuador, Perú y Guayana. Pertenecen a la familia de las Bombacáceas.

El tamaño que puede llegar a alcanzar está entre los 15-20 metros de altura.

Las características más atrayentes de este ejemplar son: la corta duración de su floración, el perfume que desprende resulta bastante particular y destaca el atractivo de su plumero blanco con puntas en tonos rojizos.

La Pachira es una especie que necesita una luz de semisombra.

En invierno, es conveniente que “tome el sol” un par de horas al día. Es una especie tropical, no tolera el frío ni las heladas. Habrá que resguardarla cuando las temperaturas comiencen a ser más duras en invierno.

En verano, es recomendable posicionarla en un lugar fresco. Pudiendo incluso sacarla al jardín, patio o balcón.

En cuanto al riego, tendremos que llevar especial cuidado entre riegos. La superficie del substrato deberá estar seca entre riegos.

La Pachira es una especie que necesita poca hidratación. Si nos excedemos en los riegos las hojas comenzarán a amarillear, se pondrán lacias y blandas. Incluso el tronco podría verse afectado seriamente.

En verano, regaremos 1 ó 2 veces por semana dependiendo de la localización en la que tengamos nuestro ejemplar.

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, en lugares donde la humedad es escasa habrá que favorecer ésta con pulverizaciones de agua diarias.

En invierno, convendrá regar en menor medida. Una vez por semana y sin producir encharcamiento.

Se recomienda utilizar abono para plantas verdes, desde comienzos de la primavera hasta final de verano.



¿Cuáles son las plantas de interior más duras?

Si quieres empezar a introducir plantas en tu vida, quieres dar colorido y vida a tu casa, te sugerimos plantas duras y resistentes para interior. Hay especies muy resistentes, con necesidad de poca agua e incluso capaces de vivir con poca atención. La mayoría de las plantas no necesitan excesos de agua.

Proponemos solo regar las plantas cuando realmente notemos que el sustrato está seco. Para comprobarlo, introduce el dedo en la tierra para observar que la tierra no está húmeda. Si acumulamos agua en la base del tiesto las raíces se empobrecen y no entra el aire en ellas.

Un ejemplo de cajón de sastre, es pensar como nos quedaríamos nosotros mismos si nos metiéramos toda una semana en la bañera repleta de agua,… ¡Acabaríamos más qué arrugados y resfriados!

Espatifilio, su nombre científico es Spathiphyllum.

Es una planta que únicamente necesita agua. El riego habitual, en invierno es cada cinco días y en verano cada dos días. Si no te acostumbras a regar o se te olvida puedes hacerte con tiestos de autorriego o con soportes externos al macetero. Esta especie te avisará de que le falta agua cuando percibas que la hoja ha decaído. ¡La hoja se pone triste!

Además, es una variedad muy agradecida, tiene flor durante todo el año y purifica el aire.





Dracaena Marginata, reconocida también por Dracena.

Es muy fuerte, es muy común verlas en casa y oficinas. Aguanta muy bien la falta de luz. Necesita riegos distanciados en el tiempo, solo regaremos cuando la tierra este seca, aproximadamente una vez cada 8 ó 9 días. La mejor forma de regarla es por inmersión, sumergiendo el macetero en un barreño con agua.

Es muy importante no dejar agua estancada en el tiesto, es muy dañino.



Zamioculca, Sus orígenes se encuentran en Tanzania, concretamente en Zanzíbar.

Es una especie que conocemos en el mercado europeo desde hace relativamente poco. Se empezaron a ver aproximadamente hace cinco años y está acomodada como planta de interior.

La zamioculca tampoco necesita muchas atenciones y seguiremos viendo continuos resultados. Una de sus características que más llama la atención es la brillantez de sus hojas verdes. No necesita demasiada agua, por lo que regaremos cada 20 días.

Para limpiar las hojas bastará con pasarle un paño húmedo con agua, no aplicar jabones (alteran su normalidad pudiendo echar a perder la planta).








Calathea, sus orígenes se encuentran en Brasil.

Es una planta magnífica para la decoración de interiores. Sus colores, forma y tacto resulta muy atractivo para el ojo. Se suele decir que su follaje recuerda por su colorido y disposición a las plumas de algunas aves.

Las flores suelen ser blancas o amarillas. Un lugar idóneo para situarla en casa es cerca de una ventana. Tenemos que destacar que es una especie que si se habitúa puede vivir con poca luz. Se recomienda mantener esta especie en un mismo lugar. Los cambios repentinos no les favorecen.

En cuanto al riego, en invierno no es conveniente regar demasiado. Una vez por semana.





Kentia, procede de la isla de Howea, Australia.

Es una de las palmeras más cultivadas en todo el mundo como planta ornamental de interior o exterior. Tiene un crecimiento muy lento y es muy utilizada para decoraciones de interiores ya que es una palmera muy elegante y duradera.

Crece sin problemas con poca luz, aunque cuanta más tenga, más rápido crecerá. Siempre evitaremos los rayos de sol directos sobre las hojas.

Necesita que la pulvericen a diario en verano. En invierno, si el lugar donde se encuentra tiene calefacción pulverizaremos cada dos días. El riego en verano, 2 veces por semana. Evitando que se seque el cepellón. En invierno, 1 ó 2 veces al mes y deberemos evitar el encharcamiento.